Bruno Fernandes vive una temporada muy distinta a la anterior. Solo han pasado siete semanas desde que el capitán del Manchester United recibió en Mánchester el premio al Jugador del Año de la PFA por la temporada 2025-26, y ahora sus números han caído de forma notable.
El portugués ya había ganado el premio de la Premier League y el de los Football Writers, en reconocimiento a su enorme aportación al inesperado tercer lugar de su equipo. Marcó nueve goles y dio 21 asistencias, lo que le permitió batir un récord de la Premier League compartido por Thierry Henry y Kevin De Bruyne.
En los últimos 11 partidos de la temporada pasada, de los 21 goles que anotó el United, Fernandes marcó o asistió en 12. En la racha de siete encuentros que devolvió al equipo a la máxima competición europea tras dos años de ausencia, el jugador de 31 años participó en nueve de los 12 goles.
Estadísticamente, fue un registro extraordinario, comparable al de Eric Cantona en la campaña 1995-96, cuando marcó en seis partidos seguidos, cinco de ellos en los que el United solo logró un gol.
“Fue una temporada especial para mí”, declaró Fernandes ante un público entregado. “Estoy muy orgulloso.
“Pero no jugamos al tenis. No jugamos solo para nosotros. Jugamos por un equipo, por un club, por los aficionados. No hay nada más especial que eso”.
Una temporada muy diferente
Esas palabras cobran especial sentido ahora, porque en comparación con aquellas cifras excepcionales, esta temporada hay otras mucho menos impresionantes.
Fernandes ha jugado todos los minutos de los seis partidos del United en la Premier League. Lleva tres goles y una asistencia, todos ellos frente al Ipswich, en la segunda jornada, el único triunfo de su equipo hasta ahora.
Los números son incluso mejores que los de la temporada pasada, cuando marcó dos goles en los primeros seis partidos y no dio ninguna asistencia. Sin embargo, en aquel momento jugaba más retrasado en el centro del campo, el papel que prefería Ruben Amorim.
Esta temporada es la segunda con más disparos de Fernandes, con una media de 3,3 por partido; su mejor registro fue 3,5 en 2020-21. Sin embargo, es también su segunda peor cifra en disparos a puerta, con una media de 0,8. Su creación de ocasiones (2,5 por partido) también es la segunda más baja de su etapa en Old Trafford y está muy por debajo de los 4,0 que registró la temporada pasada.
Aún más llamativo: solo ha generado una “gran ocasión” hasta ahora, el pase en profundidad que dejó solo a Bryan Mbeumo frente a la defensa del Ipswich el 30 de agosto. La media de Fernandes la temporada pasada fue de una por partido.
La combinación de estas cifras y de su implicación general quizá ayude a explicar por qué el United solo ha sumado seis puntos en sus primeros seis partidos, su peor arranque de liga en 40 años, cuando Ron Atkinson fue finalmente destituido para dar paso a Sir Alex Ferguson.
Pero, ¿es Fernandes la causa o el síntoma de los males del United?
Dudas sobre su estado físico
Hay incertidumbre sobre la condición física del mediocampista portugués. Fernandes casi nunca se pierde un partido, pero se quedó fuera del reciente encuentro de la Liga de Naciones contra Noruega, y el seleccionador nacional Jorge Jesus aseguró que el ex jugador del Sporting estaba “jugando con dolor”.
Sin embargo, Fernandes estuvo en forma para regresar en los dos últimos partidos internacionales de la pausa. Antes, había completado los 90 minutos en la victoria por 4-0 ante el Sabah FK, campeón de Azerbaiyán, en la Liga de Campeones.
El entrenador del United, Michael Carrick, no considera que sea un problema mientras prepara a su equipo para el partido del martes ante el Atlético de Madrid.
“Estaba arrastrando algo, pero eso pasa mucho”, dijo Carrick. “Los jugadores juegan con molestias.
“No es lo ideal, pero es manejable. Bruno puede jugar. Ese es el compromiso que tiene.
“Prácticamente ya está recuperado, estuvo muy bien en el entrenamiento de esta mañana y tiene muchas ganas de jugar el partido”.
El problema de la convivencia en ataque
Hacia el final de la temporada pasada, cuando la aportación de Fernandes fue más prolífica, Benjamin Šeško era un habitual en el papel de delantero centro, mientras que el veterano brasileño Casemiro era el ancla del centro del campo del United.
De los nueve goles de liga que Šeško ha marcado en 2026, Fernandes participó en la creación de cuatro. Además, Fernandes asistió en cuatro de los últimos cinco goles que Casemiro marcó como jugador del United desde el 1 de febrero.
Más allá de los goles, también está claro que se nota la ausencia de Šeško y Casemiro.
Incluso los mayores admiradores de Casemiro no pueden atribuir la baja actividad del United a que el jugador de 34 años se marchara al Inter Miami en verano. Sin embargo, su posicionamiento y su inteligencia siguen siendo de alto nivel. Gracias a él, Fernandes podía asumir riesgos, con la confianza de que el equipo no sería desbordado en transición si perdía el balón.
En cuanto a Šeško, su nueva lesión en la espinilla solo prolonga una falta de protagonismo que se nota mucho y para la que, por ahora, no hay fecha de regreso.
Los responsables del club ignoraron el clamor por reforzar el ataque en verano y, en cambio, reforzaron el centro del campo de Carrick.
Pero el plan para cubrir la ausencia inicial del esloveno usando a Mbeumo como delantero centro tuvo que descartarse cuando Amad Diallo sufrió una lesión de tobillo justo antes del partido inaugural en Hull.
Matheus Cunha recibió el papel en su lugar, pero se retrasaba de forma reiterada hasta el espacio que ocupaba Fernandes, y la pareja nunca encontró una forma eficaz de gestionarlo.
Para Fernandes, la situación resulta limitante. Aunque no es un jugador que carezca de confianza, parece que su toma de decisiones se está viendo afectada.
Frente al Tottenham el fin de semana, Fernandes tardó nada menos que 23 minutos en completar un pase.
El lunes, de cara al encuentro de Liga de Campeones con el Atlético, Carrick afirmó que nadie tenía un puesto “garantizado” en su equipo, aunque añadió suficientes matices como para indicar que dejar fuera a su capitán no está en sus planes.
Sin embargo, el United debe empezar a mejorar y, para ello, Fernandes también tiene que hacerlo.
“Bruno es un jugador de primer nivel”, dijo Carrick.
“A veces las cosas no salen como uno quiere. Hay rachas así.
“Pero ha hecho cosas increíbles por este club y las volverá a hacer en el futuro, no hay ninguna duda”.
