El Manchester United empató 1-1 con el Tottenham Hotspur en Old Trafford tras un gol de Dominic Solanke en el minuto 92, cuando los Spurs ya jugaban con diez hombres por la expulsión de Rodrigo Bentancur. Los locales se habían adelantado con un tanto de Bryan Mbeumo a mitad de la segunda parte.
Antes del silbido inicial, la afición del United coreó cánticos contra el Manchester City, pero el escándalo que envuelve a su vecino quedó en segundo plano. Al final del partido, los aficionados comentaban sobre todo cómo el Tottenham había logrado empatar cuando, según el árbitro Stuart Attwell, el equipo visitante se había quedado con diez jugadores tras la expulsión de Bentancur por cabecear a Luke Shaw.
“Estoy muy decepcionado con el resultado, sin duda”, reconoció Michael Carrick después del encuentro. “Fue un partido regular, para ser totalmente honesto. Fue difícil, un reto, sobre todo en la primera parte. Hubo una gran mejoría en la segunda mitad y nos pusimos en una posición muy buena hacia el final. Pero no logramos cerrarlo. Deberíamos haber encontrado la manera de sostener esa ventaja”.
Una racha preocupante
El resultado deja al United con el peor arranque de temporada tras seis jornadas desde 1986. Carrick no suele culpar a sus jugadores, y en la conferencia de prensa posterior volvió a evitarlo, pero reconoce que el equipo debe ofrecer más.
El gol de Solanke es el tercero que recibe el United en tiempo de descuento esta temporada. Dos de esos tantos, ante el Everton y el Tottenham, le costaron cuatro puntos. “Son dos goles tardíos que nos quitan dos victorias”, explicó Carrick. “Eso cambia muchas cosas. Cambia cómo nos sentimos y cambia los puntos y cómo se ve la tabla. Tenemos que hacerlo mejor para cerrar los partidos, sin duda, una vez que nos ponemos en una buena posición”.
La jugada del empate evidenció los problemas defensivos. Lisandro Martínez no logró despejar el centro de Sandro Tonali, que terminó en los pies de Solanke, y Senne Lammens también pudo haber hecho más. Según el análisis, la falta de capacidad para resistir la presión en los momentos decisivos apunta a una fragilidad mental.
Dificultades con diez hombres
El Tottenham igualó así lo que ya había hecho el Manchester City en Old Trafford esta temporada: marcar tras haber tenido un jugador expulsado. Además, el United no ha ganado sus últimos tres partidos ante equipos con diez jugadores. En marzo cayó 2-1 ante el Newcastle United, tras la expulsión de Jacob Ramsey. En noviembre, con Ruben Amorim como entrenador, el Everton ganó 1-0 en Old Trafford pese a la expulsión de Idrissa Gueye por abofetear a un compañero.
“Tengamos diez o no, si vamos ganando, tenemos que cerrar los partidos”, señaló Carrick. “Eso puede significar tener el balón, controlar más el juego, cuidarlo mejor en campo rival y encerrar al rival en su área, o defender mejor los momentos clave. Definitivamente, tenemos que mejorar en eso”.
La última vez que el United sumó menos de seis puntos tras seis partidos, el club despidió a Ron Atkinson. Carrick todavía no está en esa situación, pero la presión aumenta.
Lo bueno: el debut de Baleba
Las gradas de Old Trafford silbaron a los 20 minutos, cuando el Tottenham, que llegaba último en la tabla, empezó a jugar con intensidad y dominó gran parte de la primera mitad. El United solo cambió su dinámica cuando entró Carlos Baleba, fichaje de 70 millones de libras procedente del Brighton & Hove Albion, justo antes de la hora de juego. Con su entrada llegaron más energía e intención. Su debut fue positivo, aunque quedó opacado porque el equipo no logró cerrar un partido que debió ganar.
Lo que viene
El United visitará al Atlético de Madrid el martes en la Liga de Campeones, antes de viajar al Leeds United el fin de semana siguiente. Después le espera otro compromiso europeo complicado ante el Como.
Carrick insiste en que su principal problema es que el United ha perdido en los detalles, en márgenes muy estrechos, lo que se ha traducido en goles tardíos. Para empezar a avanzar en la dirección correcta, el equipo necesita que esa situación cambie y pronto.
